18 julio, 2006

Una clara prueba de que los árboles favorecen la precipitación

No por leído o comentado es menos cierto, pero si además es experimentado, uno se convence de que los árboles favorecen las precipitaciones.
Hace unos días, en el bosque de Ordiales (Colunga, Reserva Nacional de Caza del Sueve, Asturias), cerca del mayor bosque de tejos de Europa Occidental, caminábamos con un pastor envueltos en la niebla hasta llegar a una fuente. Era casi obligado desfilar bajo un gran ejemplar de majuelo porque el senderillo pasaba por allí. Un pequeño aguacero nos mojó la espalda y la cabeza a nuestro paso. De pronto el pastor dijo: “Es como si hubiesen regado con 30 ó 40 litros de agua”. La niebla se había hecho más densa y el espino hacía de receptor condensando en su follaje toda el agua que podía, que inmediatamente precipitaba al suelo mojando todo lo que estuviese bajo él, nosotros incluidos. Hice unas fotos y un pequeño video para reflejar la magnificencia y realidad de este hecho, el goteo continuo desde las hojas del árbol y la diferencia del suelo embarrado bajo él y las inmediaciones, apenas húmedas por el ambiente reinante.
Seguimos la marcha razonando todo esto mientras nos admirábamos por lo que habíamos aprendido. Nos miramos como comprendiendo algo que sabíamos y habíamos leído repetidamente, pero era en esta ocasión cuando la propia naturaleza nos daba una lección práctica y se entendía en toda su extensión lo que significan los árboles para retener la humedad y propiciar la venida de las precipitaciones.

Mi más sincero agradecimiento a Ignacio Abella, que amablemente nos acompaño y con quien compartimos la experiencia.

Felipe Castilla. Botánico

17 julio, 2006

Integración de herramientas de gestión. ¿Para que?

Toda organización de ha sido creada para obtener unos ingresos. Estos son el motor que motiva a toda organización. Pero el mantenimiento y la reproducción de una organización debe tener como principal objetivo, el RESPETO.

• RESPETO al trabajador, entendido como piedra angular de cualquier desarrollo. Dentro de los principios fundamentales que deben regir el trabajo de una organización, se encuentra velar por la seguridad de todos los empleados y por la de aquellas personas relacionadas con su actividad. Por tal motivo, debe ser un objetivo prioritario promover la mejora constante del medio de trabajo y la prevención de los accidentes. Una de las herramientas internacionales que regula esta sistematización son las normas OSHAS 18.000

• RESPETO al entorno donde se desarrolla, entendido como equilibrio entre desarrollo y conservación. La necesidad de compatibilizar actividad empresarial y respeto al medio aumenta día a día. Esta necesidad puede verse satisfecha gracias a la aplicación de la familia de normas internacionales ISO 14.000

• RESPETO al cliente, entendido como satisfacción de sus necesidades y salvaguarda de su intimidad. En la “civilización de la prisa” y el consumo muchas organizaciones olvidan desarrollar una serie de actividades, procesos y procedimientos, encaminados a lograr que las características del producto o del servicio cumplan con los requisitos del cliente. En pocas palabras, que sean de calidad. La aplicación de la familia de normas ISO 9.000, permiten a la empresa optimizar recursos, tanto humanos como materiales en la búsqueda de satisfacer las expectativas del cliente, elemento imprescindible de su supervivencia.

Las normas anteriormente citadas fueron diseñadas para ser compatibles entre si, facilitando así la integración de los sistemas de gestión para la calidad, el medio ambiente, la salud y la seguridad en las empresas.

La gestión integrada no se puede abordar como algo independiente de la gestión de la empresa sino que debe entenderse como parte de la misma.

Independientemente de las certificaciones por terceras parte y del papeleo que supone la consecución de las mismas, es imprescindible para lograr el objetivo de integración que el sistema se adapte a las circunstancias y características de la empresa.

Muchas personas caen en el error de pretender encajar un modelo estándar de sistema en su organización, forzando protocolos y estructuras de trabajo que nunca serán capaces de integrarse, y generaran además de elevados costes, desinterés por parte de los trabajadores y perdida de tiempo.


Rocío Llanes Triguero

11 julio, 2006

Gallardón promotor



Una gran obra tiene unos claros objetivos, para unos, muy beneficiosos para la ciudadanía y, para otros, muy negativos. Puede ocurrir que, durante su construcción, pese al incremento de la contaminación atmosférica aumentando el riesgo de enfermedades pulmonares en ancianos y niños, pese a una contaminación acústica que rebasa todo lo recomendado por la OMS y, muy por debajo en gravedad pero el más alto en número de quejas, curiosamente, el referente a los trastornos en los desplazamientos por Madrid –que simpleza-, ocurre que, sin que lo sepa el propio alcalde, éste se ha transformado en el mayor promotor de automovilismo que se conozca, donde la ciudadanía, de forma gratuita, puede emular las hazañas de Carlos Sainz o trazar curvas imposibles como Fernando Alonso. Nuestro alcalde, que por una parte, nos pone impedimentos para que utilicemos el coche, entendiendo la idea como beneficiosa para nuestro medio ambiente, por otra parte promueve futuros corredores que, a su vez, promueven marcas de automóviles y éstas, a su vez, promueven la compra de más automóviles, más contaminación, más de lo mismo ...

elipokrita

Tejiendo un Nuevo Mundo

Hay muchos y loables frentes abiertos para la reparación de nuestro maltrecho planeta, pero quizás esté llegando el momento de poner el acento en aquel que quiere crear vínculos entre ellos. Me refiero a las redes. Se están empezando a tejer, pero aún no se les está dando el peso debido. Y dentro de éstas los vasos comunicantes han de estar bien abiertos. Hay que crear puentes de diálogo y transferencias de todo tipo en todas direcciones: entre culturas, entre religiones, entre el norte y el sur, entre el entorno natural y el ser humano. Crear un sano mestizaje sin perder el valor de lo propio. Esta dinámica ya se está dando a través de las migraciones, de internet y otros medios. Lo que hay que conseguir ahora es crear conciencia no sólo a las élites, sino, sobre todo, a la gran masa que no entiende de modelos sistémicos, ni de otras teorías. Quizás sean los gestos sencillos desde lo emocional lo que puede despertar la participación colectiva de los “que no entienden por qué les tocó a ellos”. Me impresionó saber que las bellas figuras de las iglesias, que sobre todo prosperaron hasta niveles exagerados en el barroco, iban dirigidas al vulgo laico que no sabía leer. Fue una hábil manera del clero de acercar las escenas de las Escrituras Sagradas y asentarlas en los corazones moviendo un ingente número de fieles. Quizás haya que volver a los mitos con sus contenidos simbólicos favoreciendo sus diferentes niveles de lectura o interpretación según se dirijan a ilustres o sencillos. Y no sólo hablo en el terreno de lo religioso, véase a Gandhi en la marcha de la sal. Un simbólico puñado de este elemento en su mano movilizó a todo un país hacia la independencia. Él sabía que los ingleses tomaban el pulso de la India controlando el componente único para conservar los alimentos de las capas pobres.

Hay por tanto que ir a las claves sociales, a los símbolos y a los gestos sencillos. Esto quizás sea lo que nos permita en 2015 cumplir los anhelados Objetivos del Milenio.

En una hipotética Agenda 21 planetaria faltaría en el diagnóstico ya realizado por los políticos, técnicos y otros líderes mundiales identificar el sentir, los problemas, preocupaciones, necesidades, expectativas, respecto al desarrollo sostenible de ese 87 % de la humanidad que ignora de lo que estamos hablando. Desde las distintas idiosincrasias la participación de todos esos rostros necesitados debe ser mayoritaria. Honradamente, confío poco en que el 8º Objetivo del Milenio (“Desarrollar una asociación global para el desarrollo”) se haga efectivo sin la presión pacífica y dialogante de esa mayoría de la humanidad. Estamos demasiado instalados en nuestras “necesidades creadas” por muy buenas intenciones que tengamos muchos de nosotros. Podremos ser más eficientes energéticamente y en recursos, pero ya hallaremos cómo sacar provecho propio del ahorro generado. Además desde el paradigma sistémico, el actual entorno carencial que envuelve al primer mundo “obliga” a éste a soltar lastre para no sucumbir. No hay vida sin aire que la genere, ni aire que no se vea afectado por la vida.

Estas redes son la gran oportunidad, deben hacerse fuertes, de manera que no se puedan romper, pero dinámicas y con capacidad de renovación pues ya sabemos que todo envejece y se anquilosa.


Juan Gómez Soto
Director del Área de Investigación INATUR de Sierra Norte, S.L.

04 julio, 2006

Participación Ciudadana en Espacios Protegidos: el Parque Natural de Sierra de Cardeña y Montoro (Córdoba)

En la visita que realizamos durante tres días al Parque Natural de Sierra de Cardeña y Montoro organizada por la última asignatura troncal de la carrera, pude conocer las diferentes versiones de los actores afectados por la presencia de dicho Parque. Nos entrevistamos con ganaderos, con el director conservador, con concejales del ayuntamiento, visitamos un secadero de jamones, y un doctorando nos explicó el resultado de sus estudios… Todos tienen algo que decir al respecto.

Resulta curiosa la falta de comunicación existente entre los distintos actores que deben participar en la gestión de un espacio natural. En la mayoría de los casos, las distintas partes se aferran a sus posturas y no cabe la empatía. Llega un momento en el que las ideas están tan arraigadas que cuesta abrir los ojos y las orejas para observar, recibir información nueva del entorno y trabajar por un bien común. Sirva como ejemplo este caso que podría ser el caso de casi cualquier espacio protegido.

En una de las dehesas más jóvenes de España confluyen gran disparidad de usos: encontramos una gran actividad ganadera, en la que se produce jamón ibérico de bellota de gran calidad; una enorme actividad cinegética, que nos permite ver ciervos y jabalíes sin mucha dificultad; y todo ello conviviendo con la mayor población de lince ibérico del país (y por ende, del mundo). Y sin embargo, nos encontramos con una gestión deficiente, malestar por parte de la población local, falta de información e incluso boicots.

Destacaría cuatro factores importantes: En primer lugar, los ganaderos tienden a cerrar sus miras en torno a sus propias necesidades, sin importarle demasiado la implicación global de sus acciones, ya que su situación no les permite mucha maniobra, y además rápidamente son aquejados por dejadez y apatía para resolver sus problemas. En segundo lugar, la dirección del Parque persigue objetivos muy diferentes a los de la población local, y además se ve sin personal suficiente, sin presupuesto definido ni libertad de actuación, lo que contrasta sobremanera con el potencial del Parque y las exigencias a las que se somete. En tercer lugar, las actuaciones de las instituciones locales se ven limitadas por su compromiso con la renovación electoral, reduciendo las propuestas al corto plazo. Por último, y como gran eje de este problema, es el desencanto generado por la poca equidad presente en la Junta Rectora del Parque, en la que acaba por desarrollarse un paripé informativo donde los implicados locales no tienen verdadera capacidad de acción frente a la hegemonía de la Administración Pública. Se entiende entonces la dejadez de algunos, el enfado de otros, la resignación de muchos. Y sobre todo, se pierde el espíritu de participación ciudadana, desarrollo local y sostenible que debe regir (al menos) todo espacio protegido.

Falta visión amplia, de futuro, solidaria y sostenible. Falta coherencia en todo el proceso. Falta revisión periódica de los engranajes del sistema, no basta con publicar informes que resuman las acciones y repitan el mismo error un año tras otro. Si no funciona, debe cambiarse, y esto debe llegar a instancias de las instituciones responsables, sea la Junta de Andalucía, los ministerios implicados o cualquier otra que tenga algo que decir, para que escuchen a los que hasta ahora no han podido opinar. La flexibilidad que se aplica en tantos otros ámbitos debe extenderse, al menos en parte, al ámbito de los espacios naturales protegidos, para desarrollar su potencialidad tal y como fueron creados y evitar que permanezcan como figuras de papel.

Yaiza Sese

¿Es cutre ahorrar recursos naturales?

Pongo en duda que a estas alturas haya muchas personas que desconozcan algunas de las consecuencias de sus actos, en una sociedad saturada de información y en la que decenas de campañas y proyectos han generado una masa estable de ciudadanos sensibilizados y a la vez insensibles hacia su (nuestro) entorno. Porque ¿quién puede presumir de no tener remota idea de lo que tarda un filtro de cigarrillo (décadas) en descomponerse, los litros de agua dulce que inutiliza (cientos de miles) el contenido de una pila botón o los metros cúbicos de agua potable (uno y medio) que en nuestra latitud consume de media un metro cuadrado de césped por año?

Y sin embargo, ¡cuánto parece que nos cuesta poner en marcha todas las medidas que, acompañando a la divulgación sobre los problemas, nos han proporcionado! Bajar las persianas por el día y ventilar a la caída del sol no es suficiente cuando hay resolutivos aparatos de aire acondicionado; ponerse de acuerdo para llenar el coche si no hay un satisfactorio transporte público no nos llena, siempre es mejor oír a solas nuestra música; prescindir de las pilas o usarlas recargables no tiene comparación con el placer de usar y tirar. Pareciera que sufriésemos el desprestigio si comenzásemos a aplicar y a difundir tan conocidas medidas de ahorro. ¡Qué cutres los adaptadores de red eléctrica! ¡Cuánta vulgaridad la de los jardines sin césped o plantas exóticas! ¡Basta ya de darnos la paliza con aislar la casa o desenchufar los electrodomésticos cuando no se usan!

Ignorantes voluntarios, preferimos la ostentación hasta en esos pequeños detalles. Hacemos mofa de quien ahorra - pensando quizás en la herencia de sus nietos- y esperamos a que la sequía o el mercado lo hagan por nosotros o nos lo impongan, olvidando que sólo se puede ahorrar cuando se tiene.

Andrés Bermejo García
Director Técnico de INATUR Sierra Norte, S.L.